
El slump (o asentamiento) indica qué tan fluido o «trabajable» es el concreto fresco. Se mide en pulgadas o centímetros: cuanto mayor, más fluida es la mezcla.
¿Cómo se mide?
Con el cono de Abrams, un molde metálico en forma de cono truncado de 30 cm de alto. En el Perú el método está en la NTP 339.035:
- Se humedece el cono y se coloca sobre una base plana y firme.
- Se llena en tres capas, compactando cada una con 25 golpes de una varilla.
- Se enrasa la parte superior.
- Se levanta el cono en forma vertical y sin girarlo.
- Se mide cuánto bajó la mezcla respecto de la altura del cono: eso es el slump.
¿Qué slump conviene?
- Techos y losas con bomba: una mezcla trabajable que se pueda bombear y extender. En techos con bomba se suele usar un slump de 4 a 6 pulgadas.
- Columnas y placas con mucho acero: más fluida; el concreto rheoplástico supera las 8 pulgadas.
- Pisos y veredas: una mezcla más firme facilita el acabado.
El slump exacto lo indican las especificaciones de la obra.
Ojo: el slump no se arregla con agua
Agregar agua en la obra para que la mezcla «corra» sube el slump pero baja la resistencia. Si necesitas una mezcla más fluida, pídela así desde la planta: se logra con aditivos plastificantes, sin cambiar la relación agua/cemento. Más en aditivos para concreto.


