
Los aditivos son productos que se agregan en pequeñas cantidades al concreto para cambiar alguna de sus propiedades: que fluya más, que fragüe más lento o más rápido, o que deje pasar menos agua. En el concreto premezclado se dosifican en planta, en la cantidad exacta.
Plastificantes y superplastificantes
Hacen la mezcla más fluida sin agregar agua. Así el concreto se bombea y se coloca mejor, y la resistencia no baja. Los superplastificantes logran mezclas muy fluidas, como el concreto rheoplástico para elementos con mucho acero.
Retardantes
Alargan el tiempo antes de que el concreto empiece a fraguar. Son útiles cuando el traslado es largo, hace calor o el vaciado de un techo grande toma varias horas, y ayudan a evitar juntas frías. En techos vaciados con bomba es común combinar plastificante y retardante.
Acelerantes
Hacen que el concreto gane resistencia más rápido. Se usan cuando la estructura debe entrar en servicio pronto o para desencofrar antes. El concreto lanzado (shotcrete) usa acelerantes para que la capa proyectada fragüe rápido y no se desprenda.
Impermeabilizantes
Reducen la absorción de agua del concreto. Se usan en cisternas, sótanos y elementos en contacto con agua o humedad.
Lo que no hay que hacer
- No agregues aditivos por tu cuenta en la obra: la dosis importa y un exceso puede dañar la mezcla.
- No reemplaces un aditivo con agua: el agua extra siempre baja la resistencia.
¿No sabes qué mezcla necesitas? Cuéntanos tu obra y te recomendamos el concreto adecuado.



